Para recrear el ambiente de bosque, colocamos unos ramilletes de hojas como fondo de los cupackes
para rematar el fondo de fondant.
En esta mesa de dulces, el blanco es el protagonista absoluto. Las rosas están muy presentes en toppers, en las bolsitas de chuches y también en los dulces. Todo para recrear el aire fresco. Y resulta que no han quedado mal del todo... ¿verdad?...
Los cupcakes de limón sirvieron también como regalo para los invitados empaquetados en cajitas de papel, dándole ese aire rústico que tanto nos gusta, y los de la fiesta los rematamos con unos toppers de papel blanco. Lo mejor es la sorpresa que esconden. Estan hechos con pasta de rosas, ¡es espectacular!.
También la utilizamos en el frosting para adherir el fondant y como relleno de los cupcakes con la pasta en forma de memelada, logrando así un delicioso sabor.
Además añadimos a la mesa unas palmeras en chocolate blanco.
Para terminar un photocall genial con accesorios como guirnaldas, banderines y toppers: gafas de todo tipo, coronas, sombreros, labios, bigotes y demás.
Os dejo la receta por si os apetece probar.
Ingredientes (para 9 cupcakes)
100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
100 gr. de harina
100 gr. de azúcar
2 huevos a temperatura ambiente semibatidos
1 cucharadita de levadura química
pasta de rosas al gusto (por ejemplo de Home Chef)
Preparación
Precalentar el horno a 180º y preparar los vasitos de papel sobre la bandeja de magdalenas. Batir la mantequilla junto al azúcar con palas planas hasta que quede integrado.
Añadir la pasta de rosas y batir. Añadir los huevos muy lentamente mientras continuamos batiendo.
Cuando todos los ingredientes utilizados estén integrados, añadir a cucharadas, la harina mezclada con la levadura, ambas tamizadas, mientras continuamos batiendo. Una vez que la masa sea homogénea, estará lista para hornear.
Verter la mezcla sobre los vasitos y recordar llenarlos sólo hasta 2/3 de su capacidad. Honear. No me atrevo a dar tiempos de horno porque cada uno es un mundo. Lo mejor es que cuando consideréis que están hechas, utilicéis el truco del palillo para comprobarlo. Pincháis las magdalenas con él y si sale limpio es que están listas. Sacarlas y dejarlas reposar unos 5 minutos. Pasarlas a la rejilla enfriadora. Depende de la temperatura del ambiente, pero en unos 30 minutos estarán listas para ser decoradas, en este caso con fondant.
Trucos:
Si al echar los huevos en la masa, a pesar de hacerlo muy lentamente, y cuando veáis que empieza a cortarse la mezcla, podéis añadir un poco de harina.
Para lograr unas magdalenas planas, que son más fáciles de decorar, procurad que la masa quede más o menos homogénea al ponerla en los moldes de papel, que no quede un pico en el centro.
¡Manos a la obra!.
¡Feliz viernes! - Happy Friday!