En vísperas de Semana Santa y haciendo uso del magnífico recetario de mi madre os quiero enseñar una receta muy típica para estas fechas "Leche Frita". Me trae tan buenos recuerdos y ese sabor dulce con limón, que se imprimía estos días en la cocina.
En mi opinión es un postre sencillo y no requiere muchos ingredientes, que gusta a todo el mundo, en especial a los más pequeños de la casa.
Normalmente se toma como postre, aunque también puede comerse durante la merienda.
Ingredientes:
- 1 litro de leche- 1 palito de canela en rama
- 1/2 cuchara de canela en polvo (1 cuchara pequeña más si la usas para rebozar)
- Cascara de 1 limón pequeño
- 150 gramos de azúcar avainillado (2 cucharas grandes más si la usas para rebozar)
- 150 gramos de harina de maíz refinada (de uso para repostería o maicena, corresponde a 5 ó 6 cucharadas grandes)
- 2 huevos para batir
- Un chorrito de aceite de oliva
Preparación:
En un cazo ponemos a punto de hervir la mitad de la leche, el azúcar, la piel del limón y la rama canela (no dejar que hierva pues cambia el sabor), apartar del fuego y reservar tapada durante 30 minutos para que se aromatice. Colar para quitar el limón y la canela.
Por otro lado y en otro recipiente mezclamos el resto de la leche fría (porque sino se hacen grumitos) con la harina/maicena disolver bien y lo ponemos a hervir también.
Mezclamos lo que hemos hervido en los dos cazos poco a poco hasta que se integre todo muy bien ponemos esta mezcla a hervir en un cazo a fuego lento entre 20 y 40 minutos, removiendo continuamente para que no se pegue, hasta que observemos que espese bastante y quede fina.
Entonces la volcamos en un molde que previamente hemos untado con aceite, extender con una espátula o cuchillo metálico, repartiendo y alisando para que todo quede del mismo grosor. Dejar reposar a temperatura ambiente para luego introducirlo en el frigorífico durante 4 horas para que la masa cuaje.
Comprobamos que la masa esté sólida, untamos la hoja de un cuchillo en aceite despegar ligeramente la masa de la paredes del molde, desmoldar para poder cortar en cuadraditos procurando que sean todos del mismo tamaño. Truco yo suelo usar un cortapastas rectangular o cuadrado, (pero te puedes atrever con formas diferentes).
Poner harina en un plato y en otro dos huevos batidos porque debemos pasar los trocitos primero ligeramente por la harina y después por el huevo para que queden rebozados. Preparar abundante aceite en una sartén y cuando esté caliente empezaremos a freír todos los trocitos rebozados durante al menos 1 minuto.
Cuando tengan un color dorado por ambos lados los sacamos y la dejamos reposar sobre un plato con papel de cocina para que suelte el exceso de humedad. Y ya tendremos lista nuestra leche frita. Podemos espolvorear azúcar y canela por encima o rebozar con azúcar y coco o acompañarla con mermelada o crema de café al gusto.
Consejo:
- Si no vas a consumir todo, reservar sin rebozar los trocitos guardados en un tapper en la nevera y prepararlos antes de comerlos pues calientes están mucho mas ricos.
- En ocasiones al no tener azúcar avainillado he usado azúcar normal o moreno que le da otro sabor.












